Una herencia diversa
Los semi-humanos surgieron en comunidades donde humanos y kunan convivieron durante generaciones. Pueden conservar orejas, cola, pelaje localizado u otras características anatómicas de sus antepasados.
Pueblos y sociedad
Personas de apariencia predominantemente humana que conservan distintos rasgos de ascendencia kunan.
Los semi-humanos surgieron en comunidades donde humanos y kunan convivieron durante generaciones. Pueden conservar orejas, cola, pelaje localizado u otras características anatómicas de sus antepasados.
La intensidad de esos rasgos varía entre personas. Algunos presentan únicamente orejas o cola; otros conservan modificaciones más extensas en brazos y piernas. El oído, olfato o equilibrio pueden verse favorecidos por la especie de origen, sin fijar una capacidad idéntica para todos.
Los rasgos heredados influyen en tareas concretas. Las manos de Brenor conservan la precisión para manejar un arco y reparar su equipo pese a su pelaje y constitución robusta. Las orejas, el olfato y el equilibrio de Tirka favorecen su desplazamiento por espacios estrechos.
El entrenamiento determina cómo aprovecha cada persona esas condiciones. Los estímulos intensos pueden saturar un oído especialmente sensible, y la presencia de un rasgo animal no implica que su portador comparta todas las capacidades de otra persona de origen semejante.