El arquero
Brenor posee una constitución robusta, orejas animales y pelaje en los antebrazos y las manos. No tiene cola ni hocico. Sus manos conservan la precisión necesaria para manejar el arco, reparar equipo y manipular objetos pequeños.
Crónicas biográficas
Un arquero de rasgos semi-humanos, directo y protector, que cuida sus flechas con especial atención.

Brenor posee una constitución robusta, orejas animales y pelaje en los antebrazos y las manos. No tiene cola ni hocico. Sus manos conservan la precisión necesaria para manejar el arco, reparar equipo y manipular objetos pequeños.
Es directo y poco paciente con las palabras que convierten el sufrimiento ajeno en una abstracción. Puede respetar a alguien y discutir una decisión que considera equivocada. La lealtad no le exige guardar silencio.
Participa en el grupo de campo de Ambarine. Quiere que la red proteja a personas comunes, incluso cuando hacerlo no produzca una ventaja política. Su urgencia por ayudar puede entrar en tensión con el tiempo necesario para preparar una operación.
Utiliza ropa resistente en tonos apagados y prendas ajustadas en los brazos para dejar libre la cuerda. Su protector de antebrazo se adapta al pelaje y al ancho de sus brazos. Los guantes mantienen parte de los dedos descubiertos para conservar el tacto al revisar astas, plumas y tensión.
Su arco es resistente, algo más pesado que uno destinado a un humano promedio, y conserva reparaciones y ajustes propios. La revisión cuidadosa de las flechas forma parte de su preparación habitual.