Bajo la ciudad
El calfangor recuerda a un topo, con una cubierta de escamas, piedras y moho. Vive en las alcantarillas y se alimenta principalmente de ratas. No tiene ojos: se orienta mediante un oído y un olfato desarrollados.
Su cubierta combina escamas con rocas recubiertas de moho. La ausencia de ojos y el desarrollo de los otros sentidos lo distinguen de una criatura que dependa de la luz para encontrar alimento en los conductos subterráneos.