La luz de la flora
La iluminación procede de esferas entre árboles curvados y de lianas blancas bioluminiscentes. No hay viento. Una arena escarchada de color celeste cubre el suelo y se acumula alrededor de la entrada.
El cielo es oscuro y la entrada conserva una forma semejante a la del árbol del exterior, aunque la arena se acumula hasta gran altura a su alrededor. Las fuentes de luz están repartidas entre los árboles y las lianas, en lugar de proceder de un sol visible.