El cuidado y el estudio
Neria es una joven humana de cabello celeste ceniza, ojos verde grisáceo y complexión menuda. Su reserva al conversar disminuye cuando trabaja sobre algo que conoce o encuentra un ejercicio que quiere entender.
Crónicas biográficas
Una maga de agua cuidadosa y curiosa, con gusto por estudiar y compartir lo que aprende.

Neria es una joven humana de cabello celeste ceniza, ojos verde grisáceo y complexión menuda. Su reserva al conversar disminuye cuando trabaja sobre algo que conoce o encuentra un ejercicio que quiere entender.
Utiliza agua disponible para limpiar, aliviar y favorecer la recuperación de lesiones. La curación depende de su conocimiento y del trazado sostenido; el agua no cura por sí sola. No reconstruye órganos ni repone de inmediato la sangre perdida.
La atención prolongada deteriora su precisión. Su deseo de terminar un tratamiento puede dificultar que acepte un relevo o una retirada.
Su familia sostiene sus estudios incluso después de descender de Kyris a Delim. Tras la muerte de su padre, las deudas y la pérdida de ingresos terminan de llevarla a la clasificación Salim; la Academia le impide continuar por esa condición.
Trabaja preparando ropa para una posada y sigue practicando. Su interés por el agua había nacido mucho antes, al ver a una mujer dividir una corriente entre varias jarras. Enseñar a Aura y volver a experimentar le permiten recuperar un espacio para estudiar por gusto propio.
Su madre consigue el primer recipiente de práctica y su padre pregunta dónde puede aprender. Durante su formación, Neria logra sostener una corriente dentro de un cuenco y muestra el resultado a ambos. El interés por la curación aparece después de esa primera fascinación por los recorridos del agua.
Fuera de la Academia continúa aprendiendo: extrae agua de telas y practica dos recorridos separados. Al compartir ejercicios con Aura puede enseñar, corregir y probar una variación de corrientes entrelazadas. La práctica le ofrece un interés propio, además del trabajo y el cuidado de otras personas.
Durante el primer ejercicio con Aura forma una cortina pequeña de agua en circulación y desvía una piedrecita. Su demostración combina movimiento continuo y precisión. Aura solo consigue una salpicadura y ondas desordenadas; Neria recoge el agua y detiene la práctica cuando la joven siente calor en los dedos.
En el tratamiento del hombro y el codo de Aura combina su intervención con ungüento, vendajes y descanso. El agua constituye un medio de trabajo dentro de un cuidado más amplio.