Trabajar con lo que existe
La alquimia transforma materiales mediante procesos preparados. Puede colaborar con la magia, pero no exige que todo alquimista posea sintonía consciente. Utiliza lo que aportan los materiales y el procedimiento; no crea materia de la nada.
Su campo incluye química, medicina, preparación de tratamientos, filtros y catalizadores, además de compuestos capaces de responder a la Lay Len. Un alquimista estudia las reacciones de los materiales y puede trabajar con ellas aunque no sienta directamente el flujo energético.